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domingo, 9 de agosto de 2015

Nuestra extremidad smartphone

"Las partes del cuerpo humano son:
Cabeza
Tronco
Extremidades
Teléfono"


Hoy en día la gente se queja todo el tiempo de que los seres humanos hoy parecemos vivir pegados al teléfono inteligente. Este súper dispositivo, increíble, y que hemos asimilado increíblemente es demasiado nuevo para creerlo cierto. Viendo las cosas en retrospectiva, en 50 años pasamos de una computadora del tamaño de un cuarto a un teléfono inteligente, del tamano de la palma de tu mano y mil veces más potente.

La gente se queja de que el otro vive pegado a la pantalla, que es triste ver en las reuniones sociales cómo estando alrededor de la misma mesa, la gente está pegada a sus iPhone, Galaxy, etc. y no presta mucha atención al interlocutor con el que comparte en tiempo real.

En verdad puede ser un espectáculo patético, y sobre todo un acto de mala educación. Pero hay un trasfondo ahí: en ese momento, la persona prefiere interactuar con quienes lo hace por Whatsapp, Instagram, Twitter, Facebook, etc., que con quien tienen enfrente. Yo les diría: no es que esto sea malo, es que no sé para qué diablos entonces concretaste esa reunión.

La gente pegada a las pantallas nos trae ideas distópicas como la planteada en la película Wall-e de Disney Pixar. Un montón de obesos, interactuando solo a través de las pantallas. Hace poco leí un artículo que al respecto, me hace ser más optimista. Pueden encontrarlo acá, pero se los advierto, es bien largo y está en inglés. Aún así mis referencias a él serán limitadas, y si les interesa les recomiendo su lectura.

En este artículo se hace referencia a científicos que plantean que el ser humano y la computadora con el tiempo se harán uno, y es la idea que considero más lógica (más allá del avance de la inteligencia artificial por sí misma, y teniendo en cuenta nuestra supervivencia a un potencial cataclismo por culpa de ella).

En estos días desayunaba con mi abuelo y bromeaba con él diciendo que como ya tiene dos rodillas de titanio y lentes intraoculares, era todo un androide. Y véanlo de esta forma: en nuestro smartphone están nuestras memorias más detalladas que nunca antes en la historia, tiene toda clase de aplicaciones que facilitan nuestras tareas cotidianas, en él tenemos acceso a toda clase de información, y a compartir nuestros momentos instantáneamente con el mundo entero; todo al alcance de nuestra mano.

El futuro tal vez está en cosas más osadas como las Google Glass, un dispositivo que está más integrado a nuestro cuerpo en cierta forma, y que nos permite, ahí sí, interactuar con la red y con nuestro mundo y nuestros interlocutores al mismo tiempo.

El caso es que en el futuro podríamos estar hablando de una verdadera integración corpórea con la computadora, acceso a la información desde nuestra propia cabeza (en estos días me encontré con esto), y sustitución progresiva de nuestros órganos o mejoramiento de los mismos a través de la inserción de dispositivos. Tal vez, como dice el artículo, hasta lleguemos a vencer la muerte.

Entonces, como dijo el pana Luis Carlos, sí, el teléfono inteligente podría ser nuestra primera y efectiva "extremidad biónica".

Photo credit: HamburgerJung / Foter / CC BY-NC-SA

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martes, 15 de abril de 2014

Luna roja, no nos mires con tanto desdén


"La luna me está mirando, yo no sé lo que me ve..."

Sí, a veces parece que los astros nos miraran a nosotros. A veces parece que la Luna nos sonríe. Anoche asistimos a un espectáculo astronómico, que ocurre cuando la Tierra se interpone justo entre el Sol y la Luna, tapando a ésta con su sombra, fenómeno conocido como Eclipse Lunar. Se habla de la "luna roja", porque en la fase de totalidad, la Luna en lugar de invisibilizarse totalmente, se torna de un color rojizo. Ayer tuve la oportunidad de observar toda la totalidad, y afortunadamente Maracaibo tuvo un cielo despejado para ese momento.

Hasta ahí todo bien. Todo el espectáculo, las fotos que pude hacer con el modesto equipo con que cuento, una cámara digital no profesional y un trípode. La Luna "posó" ayer pegadita de la estrella Spica, muy cerca de Marte, y con Saturno a una distancia mediana. Pero el despliegue aquí en la Tierra con respecto a este fenómeno fue lo lamentable. Sobre todo hablaré de Venezuela, porque es donde habito, y porque no pasamos por momentos fáciles, y parece que nuestra cordura está siendo afectada (estoy por pensar eso).

Aparte de las conjeturas astrológicas, ya algo de "tradición" en todos los fenómenos celestes, me topé con un artículo que relacionaba el evento con la Semana Santa. Casualmente ha caído este eclipse en la celebración cristiana que conmemora la pasión y muerte de su Mesías, y hubo astrólogos que llegaron al colmo de relacionarlo con ello: la "luna de sangre" y la "sangre de Cristo" derramada por los hombres. Aunque ya es bastante ridícula la metáfora, el astrólogo se las trae mezclando cosas supuestamente incompatibles (el cristianismo no acepta a la astrología, o cualquier clase de "brujería"), pero esas son las síntesis eclécticas charlatanas de nuestros tiempos.

De paso en nuestro país, ayer hace un año que tomó el poder el actual Presidente, por lo que el bando oficialista estaba de fiesta (no sé por qué, habiendo sido hasta ahora tan nefasta administración). Entonces hablaron por las redes de la "luna roja, la luna chavista". El mismísmo Presidente de la Asamblea Nacional pareció apoyar la idea, con retuit en su cuenta @dcabellor. Pero por si fuera poco lamentable el espectáculo, algunos opositores no se conformaron con ridiculizar la metáfora, y se inventaron la suya: la luna roja por la sangre derramada por las víctimas mortales de estos meses de protesta nacional.

Tanto despliegue de estupidez en verdad fue sofocante. Además consíderese el hecho de que los Eclipses Lunares son de los eventos estelares importantes más comunes, dándose en promedio dos veces al año, y con un amplio avistamiento en la geografía terrestre (al contrario de los Eclipses Solares). El hecho de que éste cayó en Semana Santa, en el aniversario de la toma del poder de quien ni nombraré, y en plena crisis política venezolana es mera casualidad.

De paso había algunos intensos por allí indignados por la atención que recibía la Luna Roja, distrayéndonos de la agenda de protestas. Les diré: señores, la ciencia es una de las claves del progreso. Difundir e informar correctamente de estos eventos, educa a la población, nos acerca como humanos, y nos acerca al pensamiento racional, tan escaso por estos días en mi país.

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sábado, 11 de enero de 2014

El infinito hacia adentro


Los músicos sabemos todo lo que puede pasar en un segundo. La dimensión del tiempo puede cambiar mucho con la percepción del mismo, y con lo que hagamos con él. Pero esta subjetividad en la percepción del tiempo no es un secreto para nadie.

El misterio del infinito se plantea de dos maneras: el infinito como la máxima magnitud posible, o el infinito como todas las subdivisiones posibles de una misma cosa.

En matemáticas se habla de infinitesimales. Hablar de ellos es tan escabroso como hablar del infinito. Les dejo un fragmento sobre ellos, con un punto de vista geométrico:

"¿Se puede concebir la línea recta como algún tipo de sucesión de puntos? ¿Se puede filetear un plano en líneas rectas paralelas, o un cuerpo sólido en planos? El punto de vista moderno es que «sí», pero sin embargo el veredicto de la historia ha sido un «no» abrumador. La razón principal de esta discrepancia es que la interpretación de la cuestión ha variado.

Si una línea recta sólo se pudiera subdividir en una cantidad definida de partes, entonces los puntos serían como pequeños «átomos de linealidad» y seguirían el uno al otro como las cuentas ensartadas en un hilo. Después de cada punto habría un punto siguiente único. Si fuera así, ¿cuál sería el punto «siguiente» al origen? ¿Sería el 0,001? No, porque 0,0001 está más cerca del origen. Pero 0,00001 está aún más cerca, y 0,000001 todavía más, y... uno empieza a compadecerse de Aquiles.(1) Lo que quisiéramos hacer es escribir 0,00000... y luego poner un 1 en el ultimísimo lugar, pero ¡no hay ningún lugar que sea el último! Existen dos formas de salir de este dilema. Una de ellas consiste en afirmar que existe en realidad un número siguiente, pero que es infinitesimalmente mayor que 0, lo que significa que sería menor que cualquier número de forma 0,00...01. La otra vía es aceptar que no existe ningún «número siguiente» mayor que 0. La consecuencia sería que una línea recta se puede subdividir indefinidamente y no existen «átomos últimos» o indivisibles. Esto significaría que no se puede concebir la línea recta como algo formado por puntos que están colocados todos juntos ordenadamente en una ristra. Por otra parte es evidente que cualquier posición concreta en la línea recta es un punto: basta con dibujar otra línea recta que la corte en esa posición y aplicar el axioma de Euclides que dice que «dos líneas rectas se cortan en un punto». Es un auténtico lío, ¿verdad?" (2)

(1) Se refiere a la paradoja de «Aquiles y la tortuga», mencionada en páginas anteriores. La nota es mía.
(2) Stewart, Ian. De aquí al infinito. Las matemáticas de hoy. 3ra. edición. Traducción: Meredes García Garmilla. Editorial Crítica. Barcelona, 2004. pp. 81-82.

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viernes, 20 de septiembre de 2013

Borges y la mecánica cuántica

Fuente


Navegando por las redes sociales, me encontré hace dos días accidentalmente que habría una conferencia de la gente de Parque Explora, de Colombia, cuyo título no pudo llamar más mi atención: "Borges y la mecánica cuántica".

Resulta ser que el profesor Alberto Rojo, que la impartió, publicó un libro en el que relaciona algunos de los conceptos de la física moderna, con los de la literatura borgiana. De un primer vistazo, me pareció que tenía mucho sentido, por el manejo que se ve en Borges de conceptos como el tiempo, el infinito, los sueños, la memoria, las posibilidades, los laberintos...

La manera como me topé con Borges en primer lugar a lo mejor resultará poco creíble. Yo tenía un pequeño escrito en el que describía la vida como un gran río con miles de ramificaciones, y cuya corriente representaría el tiempo, que nos obliga siempre a ir en la misma dirección, y que inevitablemente tengamos un tramo limitado para escoger cada ramificación.

Una metáfora no muy descabellada, y a lo mejor común, de mis años infantiles. En la casa encontré una edición de El Nacional de Ficciones, y fue por el subtítulo El Jardín de los Senderos que se Bifurcan, que me animé a leerlo.

No esperaba encontrarme a las puertas de ese mundo de maravillas y deleites abstractos en el que Borges nos sumerge. Recuerdo siempre con especial sensación Las ruinas circulares, Funes el memorioso, El jardín de los senderos que se bifurcan, Tlön, Uqbar y Orbis Tertius, y el mencionado por el conferencista: La biblioteca de Babel

El señor es genial y se expresa con claridad sobre temas tan profundos. Ya en mis elogios a Capra he mencionado lo importante que me parece la exploración y divulgación de la ciencia moderna.

La conferencia es abordada con un tema sin duda importante: la ciencia como experiencia estética. Me identifico con la visión expuesta, y de hecho casualmente hace poco tuiteaba que tengo ese defecto de ver la ciencia como poesía ya que, aunque no entienda nada, siempre tengo un goce estético con ella.

Luego habla de cómo se ha citado a Borges en trabajos científicos, y como éste se adelantó a muchas ideas que hoy son teorías de la física cuántica. El genio de Borges no tenía límites, a mi parecer, y su estilo que se nos confunde entre literatura, ciencia o filosofía, en verdad me cautiva.

En La biblioteca de Babel, como nos explica el señor Rojo, Borges expone una idea que para la combinatoria y la estadística es interesantísima. Un número enorme de tomos, de determinada cantidad de páginas, que contienen todas las posibles combinaciones de caracteres en dicho número de páginas. La mayoría de los libros son disparates, pero algunos serán joyas de la literatura, algunos nuestras biografías, otros catálogos de la bibliteca misma, etc.

También destaca las analogías entre El jardín de los senderos que se bifurcan, y la teoría de los tiempos paralelos o universos paralelos; o de cómo diferentes bifurcaciones del tiempo pudieran coexistir simultáneamente.

En fin, me gustaría adquirir este libro, y seguir hallando similitudes entre la ciencia y la literatura borgiana. Sin más, les dejo el enlace a la conferencia, y les recomiendo que lean más al maestro Jorge Luis Borges.



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viernes, 15 de febrero de 2013

El ritmo en el universo y en la vida: una referencia a Capra

El ritmo es un elemento fundamental en mi carrera profesional (la música), y no en vano, los músicos nos damos cuenta de cómo es un elemento fundamental en la vida misma, en todos los aspectos. Les dejo un fragmento de El Punto Crucial de Fritjof Capra, en el cual hace ciertas reflexiones en cuanto a la importancia del ritmo en la estructura del universo, de la vida, de la percepción y de la comunicación, con un cierre interesante en el que especula que probablemente la felicidad esté basada en gran parte en una sincronización.

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"Es muy probable que la noción de ritmo cumpla una función fundamental en el futuro desarrollo de la nueva visión holística del mundo. El enfoque integral ha demostrado que los organismos vivientes son intrínsecamente dinámicos, pues sus formas visibles son manifestaciones estables de un proceso subyacente. Ahora bien, el proceso y la estabilidad son sólo compatibles si los procesos forman modelos rítmicos: fluctuaciones, vibraciones, oscilaciones y ondas. La nueva biología integral demuestra la importancia de las fluctuaciones en la dinámica de la autoorganización. Son la base del orden del mundo biológico: las estructuras ordenadas se derivan de modelos rítmicos.

El pasaje conceptual de la estructura al ritmo puede resultar extremadamente útil en nuestras tentativas por encontrar una descripción unificadora de la naturaleza. Los modelos rítmicos parecen manifestarse en todos los niveles. Los átomos son modelos de ondas de probabilidad, las moléculas son estructuras vibrantes, y los organismos son modelos multidimensionales, interdependientes, de fluctuaciones. Las plantas, los animales y los seres humanos están expuestos a ciclos de actividad y reposo, y todas sus funciones fisiológicas oscilan según ritmos periódicos. Los componentes de los ecosistemas están vinculados a través de una serie de intercambios cíclicos de materia y energía; las civilizaciones llegan a su auge y entran en decadencia según ciclos evolutivos, y todo el planeta tiene sus ritmos y recurrencias mientras gira sobre su eje y sigue su órbita alrededor del sol.

Por consiguiente, los modelos rítmicos son un fenómeno universal, pero al mismo tiempo permiten a los individuos expresar sus distintas personalidades. La manifestación de una identidad personal única es una característica importante de los seres humanos, y parece que esta identidad, es, en esencia, una identidad de ritmo. Los seres humanos pueden reconocerse por su modo de hablar, por los movimientos de su cuerpo, por sus gestos, por su manera de respirar y por muchas otras acciones que representan diferentes modelos rítmicos. Además, hay muchos ritmos «congelados», como las huellas digitales o la letra de un ser humano, que se relacionan únicamente con cada individuo. Estas observaciones indican que los modelos rítmicos típicos de un individuo son distintas manifestaciones de un mismo ritmo personal, una «pulsación interna» que es la esencia de la identidad personal.

El papel crucial desempeñado por el ritmo no está limitado a la autoorganización y a la autoexpresión, sino que se extiende a la percepción sensorial y a la comunicación. Cuando vemos, nuestro cerebro transforma las vibraciones lumínicas en pulsaciones rítmicas de sus neuronas. Transformaciones parecidas se encuentran en el proceso del oído e incluso la percepción de olores parece estar basada en «frecuencias ósmicas».

(...)
Igual que en el proceso de la percepción, el ritmo también cumple una función importante en las numerosas maneras de interacción y de comunicación de los organismos vivientes. La comunicación humana, por ejemplo, tiene lugar hasta cierto punto a través de la coordinación y sincronización de los ritmos individuales. En unos documentales rodados recientemente se puede observar cómo una conversación entre dos seres humanos implica una danza sutil y casi invisible en la que la secuencia detallada de los modelos de lenguaje está sincronizada a la perfección, no sólo con los movimientos más íntimos de la persona que habla, sino también con los movimientos correspondientes del que lo escucha. 

(...)
En ciertos –poquísimos– momentos de nuestra vida podemos sentir que estamos sincronizados con todo el universo. Estos momentos felices pueden ocurrir en muchas circunstancias –cuando se consigue una volea perfecta jugando al tenis, cuando se desciende perfectamente una pista de esquí, en plena experiencia sexual satisfactoria, en la contemplación de una obra de arte o en el transcurso de una profunda meditación. Esos momentos de ritmo perfecto, en los que se tiene la sensación de que todo va bien y que las cosas se hacen con facilidad, son experiencias místicas de alto nivel en las que se trasciende toda forma de separación o de fragmentación." (1)

Foto satelital del Desierto de Kavir.
El tempo geológico quizás sea uno de los adagios más lentos que conozcamos.


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(1) Capra, Fritjof. El Punto Crucial (The Turning Point). Editorial Troquel. Buenos Aires, 1992. Traducción: Graciela de Luis. pp. 349 - 353.

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martes, 18 de diciembre de 2012

Cuentos de sermón I: Una historia mal contada

Como he mencionado anteriormente, en mi trabajo me veo obligada a asistir a misas y actos religiosos, sobre todo, católicos. Cuando yo estoy en una misa me siento cual antropólogo en una etnia ajena (ni tan ajena), y me gusta observar el ritual, el cual ya me sé de memoria, y por supuesto la parte más interesante, por ser todo el tiempo diferente, es el sermón del cura, ese que viene luego de la lectura del Evangelio. Cualquier clase de cosas se escuchan en boca de los sacerdotes, cualquier cantidad de datos falsos, visiones muy retorcidas de la historia y de la realidad, mentiras y afirmaciones seductoras para mantener al público creyente, fanático y no tanto. Dependiendo de cuál sea el motivo de la Eucaristía. Hace pocos días asistí a una, para tocar, no diré la iglesia, no diré el nombre del cura, solo diré que la cantidad de cosas que dijo finalmente me convencieron de inaugurar una sección en mi blog para hablar de los susodichos cuentos de sermón.

Esta sección estará numerada, todos los posts tendrán el mismo título, pero las entregas serán esporádicas, por supuesto, después que haya escuchado un sermón que me motive lo suficiente.

Así es que comencemos con el sermón de aquel día. El sacerdote hizo tres afirmaciones que me dejaron atónita, y realmente me pregunté si fui yo la única indignada de la asamblea. Dichas afirmaciones fueron:
  1. Que el cristianismo era la doctrina que había comenzado y había llevado a cabo afanosamente la lucha por la igualdad de géneros.
  2. Que el cristianismo era la institución que más aportes había hecho a la cultura occidental en toda su historia.
  3. Que gracias al cristianismo existían los Derechos Humanos.
Vamos por partes.

Hasta donde sé, la lucha por la igualdad de géneros es un movimiento muchísimo más reciente que la Iglesia Católica como institución, y poco ha tenido que ver con ella. En primer lugar, cómo va a ser un ente luchador en este aspecto una institución altamente paternalista y machista, en la cual quienes toman las decisiones son hombres; y una religión en la cual el ser supremo es un hombre, el Mesías es un hombre, y la única deidad femenina resulta ser una Virgen. La lucha por dicha equidad ha sido protagonizada por mujeres, que ya no quisieron vivir bajo el yugo masculino, en todos los aspectos de la vida, y esa lucha ha sido principalmente laica, y en muchísimos casos, rebelándose contra las principales religiones del mundo (lo cual incluye a la cristiana). Este sacerdote se llenaba la boca por supuesto, diciendo que hay otras religiones en el mundo, como el judaísmo o el islam, en las cuales la mujer es denigrada. Claro, en esta época es fácil decir que en la Iglesia Católica hombres y mujeres "son iguales".

Si bien es cierto que en la institución católica existen tanto hombres como mujeres, y que se pide de ellos los mismos sacrificios carnales; si bien la estructura familiar estándar y legal de esta religión es la monogamia (un hombre y una mujer); si bien en la asamblea católica no hay distinción por géneros (sólo por la excepción de que quienes la dirigen siempre son hombres); la religión católica, a través de la adoración de la Virgen, a través de la parábola de la prostituta perdonada, a través de la fábula de la tentación de Eva, se ha mostrado siempre a favor de la dominación masculina, y de la sumisión de la mujer.

Por otro lado me pregunto a qué llama este sacerdote "cultura", y es que, sin importar de a cuál concepto se adhiera, su afirmación es errada. Si tenemos en cuenta que la "cultura" es todo lo que hace el hombre, incluyendo sus costumbres, comportamientos y conocimientos, la Iglesia, o la "cultura católica" no viene a ser la más influyente en occidente. De hecho, la Iglesia ha tenido que adaptarse culturalmente a miles de realidades y absorber costumbres ajenas para poder sobrevivir como religión, desde su fundación, incluso. Esto hace que sea una doctrina sumamente heterogénea, que en los diferentes lugares tomó matices muy diferentes. La religión católica no alimentó a muchas culturas, sino al revés.

La cultura occidental es sumamente rica y sus influencias vienen de miles de pueblos que habitaron en la región europea en la Edad Antigua. No es solamente Grecia y Roma, como muchos quieren hacer ver. Aunque de Grecia y Roma vienen las estructuras sociales, políticas y económicas de la sociedad occidental de ahí en adelante. Sin embargo los demás pueblos (escandinavos, íberos, germanos, etcétera) dejaron su huella bien marcada en las regiones de por allá, en los idiomas, en las costumbres, en las artes, etcétera.

Si a aportes al conocimiento universal vamos, si a hablar de ciencia vamos, la Iglesia no sólo NO constituye un gran aportador, sino que durante diez siglos fue el más grande estorbo en el avance científico y tecnológico.

Por último, diré que los Derechos Humanos son un resultado de la sociedad moderna. Aunque el cristianismo defiende el precepto de que "todos los hombres son iguales ante los ojos de dios", con sus políticas históricas contradijeron mucho este pensamiento. La Iglesia siempre fue cómplice de la desigualdad social reinante desde su antigua existencia. Además, cometió miles de actos contra la dignidad humana, entre ellos torturas, violaciones, asesinatos, guerras, etcétera. El concepto de "derechos individuales" es mucho más actual que la Iglesia como institución, y en materia de libertades respecto al culto, al género y a la orientación sexual, por ejemplo, se han tenido que adecuar forzosamente al mundo contemporáneo. Aún hoy demuestran un gran recelo al respecto.


Cito a la Wikipedia (recomiendo la lectura de todo el artículo, está bastante completo):

Muchos filósofos e historiadores del Derecho consideran que no puede hablarse de derechos humanos hasta la modernidad en Occidente. Hasta entonces, las normas de la comunidad, concebidas en relación con el orden cósmico, no dejaban espacio para el ser humano como sujeto singular, concibiéndose el derecho primariamente como el orden objetivo de la sociedad. La sociedad estamental tenía su centro en grupos como la familia, el linaje o las corporaciones profesionales o laborales, lo que implica que no se concebían facultades propias del ser humano en cuanto que tal, facultades de exigir o reclamar algo. Por el contrario, todo poder atribuido al individuo derivaba de un doble status: el del sujeto en el seno de la familia y el de ésta en la sociedad. Fuera del status no había derechos. 
La existencia de los derechos subjetivos, tal y como se piensan en la actualidad, fue objeto de debate durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Habitualmente se dice que los derechos humanos son producto de la afirmación progresiva de la individualidad y, de acuerdo con ello, que la idea de derechos del hombre apareció por primera vez durante la lucha burguesa contra el sistema del Antiguo Régimen. Siendo ésta la consideración más extendida, otros autores consideran que los derechos humanos son una constante en la Historia y hunden sus raíces en el mundo clásico.
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Más cuentos de sermón.

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miércoles, 1 de agosto de 2012

Buscando a dios con Carl Sagan

Bien, decidí empezar estas vacaciones con una lectura que sabía de antemano iba a ser agradable, pues conozco al autor, y de hecho he escrito varias entradas respecto a él. Se trata de La diversidad de la ciencia. Este libro es en realidad una transcripción de un ciclo de conferencias que dio Sagan en Escocia, en el ciclo Conferencias Gifford, que buscan la difusión de la teología natural.

No es la primera vez que leo algo donde Sagan relacionase la ciencia con la religión. Pero no sabía que existía una disciplina como la teología natural, que busca evidenciar la existencia de dios sin recurrir a lo sobrenatural, solo basándose en las pruebas tangibles o visibles. Personalmente, y sin ánimos de ofender, creo que es una disciplina un poco difícil, pues el concepto de dios en principio es meramente especulativo. Y fíjense que utilicé la palabra "difícil". No conozco autores de ella, o a lo mejor los conozco y nunca supe que andaba por esos terrenos específicamente.

Como es de esperarse en Sagan, su introducción al tema, la realiza desde la ciencia, específicamente desde la astronomía, familiarizando al público con las escalas del Universo, y llevándonos así a reflexionar sobre nuestro lugar y papel en el mismo como especie, y estudiando nuestras posibilidades de trascendencia. Así mismo nos lleva a descubrir los lugares donde se forman los componentes básicos de la vida, y nos lleva a pensar si somos en realidad especiales. Esta parte sin duda nos lleva a una experiencia conectiva, por no decir "espiritual" o "religiosa". Él mismo indaga luego en la naturaleza del concepto de "dios", y también de las experiencias religiosas. Nos habla de la importancia de definir a dios en el momento en que queremos estar en contra de él o defenderlo, puesto que han habido casi tantas definiciones de él (o de ellos) casi como culturas han existido en la historia de la humanidad, o mejor dicho, desde la prehistoria. Estos conceptos muchas veces tienen similitudes o diferencias marcadas.

Así mismo, se nos aproxima a ciertos aspectos del ser humano. En primer lugar a la tendencia que tenemos a autoengañarnos. Para ello recurre a historias como las de los ovnis, en el caso de la búsqueda de vida extraterrestre, así como de la vieja resistencia cultural a la Teoría heliocéntrica, y la nueva resistencia cultural a la Teoría de la Evolución; y demuestra la facilidad con la que la gente se engaña a sí misma, por lo cual, la filosofía y la ciencia tienen que ser altamente precavidas ante sus planteamientos, hipótesis y demostraciones. También toca el tema de la naturaleza molecular de las percepciones y las emociones, y de cómo éstas pueden influir en la experiencia religiosa, y de cuál puede ser una equiparación emocional de ésta. Incluso habla de las hipótesis freudianas de dios como sustitución del padre.

En este libro toca temas que personalmente he tocado en varias ocasiones en este blog, y dada la antigüedad de las conferencias (1985), me doy cuenta de que ciertas teorías y falacias andan haciendo de las suyas por allí, y aunque se han refutado desde entonces, la gente sigue cayendo en ellas y se siguen difundiendo. Un ejemplo que me sorprendió, y que por cierto, no sabía que tuviera nombre, es el del principio antrópico, así como las teorías del diseño inteligente, y hace refutaciones brillantemente. Hace poco escribí una entrada dedicada a estos puntos. Y es obvia la influencia del autor. Al final, todos tienen derecho de palabra en esta gran red, pero como nos decía, no nos dejemos engañar con tanta facilidad.

En los capítulos finales, habla nuevamente (como en otros textos) de si la humanidad será capaz de sobrevivir a lo que llama su "adolescencia tecnológica". Si no nos mataremos a nosotros mismos, y de hacerlo, cómo sería el acto de mayor irresponsabilidad que jamás hallamos perpetrado, haciendo caso omiso de toda nuestra historia, toda nuestra lucha evolutiva y la del planeta Tierra. En fin, una buena lectura para reflexionar.

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miércoles, 4 de abril de 2012

Metáforas que favorecen al deísmo

Hace algún tiempo un compañero me pasó un video en respuesta a un debate que ni recuerdo cómo se originó, pero él pretendía contradecir un poco la tesis de que la Tierra no es un planeta especial. Para ello me sugirió que buscase un documental titulado El planeta privilegiado. Así que decidí verlo.

A medida que el documental avanzaba, me molestaba más y más. En toda su duración lo que se hace es plantear la idea de que si alguna de las pequeñas variables o condiciones alrededor de nuestro planeta, nuestro sistema solar, nuestra galaxia y nuestro universo fuesen movidas, la vida en la Tierra no sería posible. Esto puede ser totalmente cierto si lo vemos de esa manera. El universo es complejo, mover una sola variable es derrumbar el equilibrio tal cual existe, y a lo mejor ese camino nos llevaría a otro equilibrio totalmente diferente. La conclusión del documental es, nada más y nada menos, que "nuestro universo es una máquina perfectamente calibrada". La visión mecanicista del mismo salta a la vista nada más con esta afirmación. Y el mensaje subyacente está claro: para que una máquina esté "calibrada" tiene que haber un "calibrador".

A unos 6 mil millones de kilómetros de distancia, el
Voyager volteó a mirar la Tierra. Ese punto en el halo
de color amarillento, es la Tierra. Esta imagen inspiró
el título del libro Un punto azul pálido de Carl Sagan
El lenguaje a través del cual nos expresamos, incluso a veces científicamente, favorece la teoría según la cual el universo fue creado por una mente maestra. Nadie nunca ha podido demostrar que así fuere, pero nuestro lenguaje lo sugiere todo el tiempo.

En primer lugar, nos hacemos todo el tiempo una pregunta que considero, es estúpida: ¿Por qué las condiciones del universo al que pertenecemos, de la galaxia en que vivimos, y del planeta en que estamos, son perfectas para la vida que aquí habita? Responder la pregunta no requiere necesariamente de explicaciones estadísticas. Para mí la pregunta en sí es una trampa, es sencillamente ver las cosas al revés. No es que el universo y la Tierra estén hechos para nosotros. Si nosotros surgimos y evolucionamos en este Universo y en esta Tierra ¿no es lógico que estemos hechos para vivir en ella? Fue la vida la que surgió en las condiciones del planeta, y que se adaptó a lo largo de los años. El Universo fue primero, después la Tierra, después la vida, después nosotros ¿Por qué entonces hay que pensar que el Universo y la Tierra fueron hechos para nosotros, si fuimos nosotros los que vinimos después? Nosotros somos el resultado de miles de millones de años de historia, de fomación de materiales, de galaxias, de planetas y luego, de la formación de los organismos vivientes fundamentales, y de su evolución. Sé que las condiciones de la Tierra a lo mejor son sumamente raras, pero ¿acaso tenemos las evidencias suficientes para afirmar que estas son las únicas condiciones en las cuales pueden surgir formas de vida? Hay que tener en cuenta en primer lugar que las formas de vida de nuestro planeta son las únicas que conocemos. Muchos científicos incluso se preguntan si existe la posibilidad de que encuentren un lugar donde la vida exista, y no la reconozcan.

Un error común fundamental de la visión deísta del Universo es concebirlo precisamente como una "máquina". ¿Qué es una máquina, tal como nosotros las conocemos? Una cosa hecha por el hombre, que sirve para cumplir algún propósito específico, que depende del hombre para su funcionamiento y que puede presentar fallos a lo largo de su vida útil. Cuando se traspasa la metáfora de la máquina al Universo, se están traspasando sus características: fue hecha por una mente maestra, tiene un propósito, depende de la mente maestra para funcionar, e incluso para algunos tiene sus fallos, pero que rara vez son culpa de la mente maestra; más bien es la máquina la que parece rebelarse, o alguno de sus componentes, por ejemplo, el hombre. El Universo como fina máquina es una metáfora peligrosa. Y el Universo no se comporta como tal cosa.

Ya escribí una vez en un post, que la complejidad del Universo no puede ser obra de una sola mente. Esta complejidad solo puede ser posible por la confluencia de infinitas fuerzas que caóticamente han devenido en patrones específicos. El caos existe, pero no puede existir perennemente. Cuando varios elementos se encuentran en un sistema caótico, acaban formando patrones. Un ejemplo clásico de esto es el de los martillos en una construcción. El repiqueteo de los martillos de los obreros es caótico, y sin que haya intenciones de ello, se produce una sincronicidad espontánea, que puede ser o no al unísono.

El Universo no fue creado, sino que está en constante creación. El Universo es creativo por su propia naturaleza. Hace relativamente poco tiempo leí un hermoso artículo, que expone cómo la creación puede ser vista de dos formas diferentes: desde el creador autoritario, que prentende controlar todas las variables (y a quien él compara con un arquitecto); y desde la creación espontánea, en la cual hay un germen, que por las variables del sistema sigue su evolución, que nunca es totalmente predecible (que él compara con la jardinería). El autor habla del arte. Pero no en vano sus ideas de la creación espontánea surgieron de las ideas cibernéticas, de las teorías de la complejidad y de la idea del caos. También menciona el por qué él cree que la gente es tan escéptica con la teoría de la evolución: "Todo el choque que produce la evolución darwiniana viene de que la simplicidad se convierta en complejidad. Para nadie es obvio que algo así deba suceder." Ése es el problema, que tradicionalmente, por las fuerzas que impone el lenguaje en nuestro pensamiento y en nuestra cultura, tenemos la tendencia a pensar al revés. Y es lógico, porque al hacernos la pregunta sobre el origen de las cosas, o sobre la causa de los efectos que vemos, siempre miramos desde el presente hacia el pasado. Pero en ese proceso se nos olvida que la causa fue primero, no el efecto. Y también se nos olvida que no todas las causas son deterministas, menos aún cuando hay una gran cantidad de variables, lo que quiere decir que un sistema idéntico puede devenir en resultados diferentes. Y siempre pretendemos que el resultado que vemos fue el único posible, cuando no necesariamente es así.

Un concepto nietzscheano que me encanta es el de la fatalidad. También el del devenir. Fundamentalmente se trata de esto: Las cosas no pasan porque tenían que pasar, sino porque de algún modo tenían que pasar. Si en un sistema hay cosas interactuando, se generan influencias y tensiones que hacen que el mismo evolucione. Pero esa evolución puede devenir de diferentes formas, solo que es imposible que lo haga de varias formas a la vez, entonces, de alguna forma tenía que devenir. Y no por ello tenemos que pensar que el sistema estaba programado para llegar a su forma actual. Simplemente era una de las formas posibles, y fue la que acaeció, por el comportamiento de las variables, por las influencias externas, etcétera.

Otro problema común, por el cual se favorece al deísmo, es el de la causa última. Si todas las cosas tienen forzosamente una causa, y no puede pensarse que éstas son infinitas, tuvo que haber una acción primigenia, una causa original, de la cual provino el Universo (yo vivo tranquila con el de las causas infinitas, pero no hay pruebas de ninguna de las dos visiones). Se alega pues, que esta causa última es "dios". El problema es ¿por qué llamar a la causa última "dios"? Es un condicionamiento lingüístico, que atribuye a la causa última poderes y características que no se sabe si tiene. "Dios", como vocablo, en primer lugar denota a un ser, consciente. Si los seres somos el resultado de miles de millones de años de evolución cósmica, dudo que la causa última fuese un ser, mucho menos una voluntad. Segundo, "dios" como tradicionalmente ha sido visto por la humanidad, es una autoridad, tiene poder y vigila nuestros actos. ¿Por qué la causa última del universo tendría atribuciones éticas algunas? Es evidente que, no solo la causa última, sino todas las subsiguientes causas viven dentro de la historia de todas las cosas que conforman este universo. Pero desconocemos esa causa. ¿Por qué hay la necesidad de ser "deísta" para creer en una causa última? Yo soy atea y puede creer que hubo algún inicio. Pero de ese inicio las cosas evolucionaron ASCENDENTEMENTE (creación espontánea), no DESCENDENTEMENTE (creación autoritaria), como suele ver el criterio deísta. Lo que llamas "dios" hace referencia necesariamente a una mente maestra, a un diseño premeditado, o esa es la acepción de "dios" que tiene la mayor parte de la humanidad. Yo creo que de la causa primigenia surgió un efecto (¿o varios?), y que los efectos se multiplicaron de una forma incontrolada, caótica, y de ese caos surgieron los patrones que dieran origen y evolucionaran hacia lo que existe hoy. Y soy atea, porque creo que la idea de "dios" es errada por todas las atribuciones que se le ha dado en toda la historia. El vocablo "dios" es un estorbo para poder llegar realmente a la causa última. Ser deísta es bastante cómodo en este aspecto, cada quien le da un siginificado diferente al término "dios", lo que lo convierte en una idea flexible, subjetiva, que puede ser sustituida por miles de ideas reales, medibles y demostradas.

Muchas veces el lenguaje científico "nos lleva a dios". Hay expresiones que son una trampa. Por ejemplo el concepto de ley científica. Es muy interesante que al buscar el concepto en Wikipedia, salga esto:
Los hechos que evolucionan según patrones regulares y constantes en ciencias se describen mediante una proposición lingüística o ley científica, que es un planteamiento de los hechos en toda su complejidad. Con la ciencia experimental comienza la indagación de leyes científicas vinculadas a los distintos fenómenos.
Fractales: la geometría de la complejidad
Fuente: Wikimedia Commons
Dice "los hechos que evolucionan según patrones regulares y constantes". También se menciona más adelante que hay leyes deterministas y leyes probabilísticas, es decir, no todas son causales. Sin embargo la metáfora de "la ley", es interpretada como "el Universo funciona según leyes inexorables", el problema es que se está pensando implícitamente que las leyes fueron pensadas o establecidas antes de la existencia del Universo o justo en su inicio. Por qué más bien no pensamos que el Universo evolucionó de esta manera y a medida que se complejizaba se formaron patrones de comportamiento, que son los que hoy en día medimos y expresamos según nuestro lenguaje, y llamamos leyes. El problema es que pensamos en leyes humanas: fueron redactadas por alguien y son inquebrantables (sabemos que se pueden quebrantar muy fácilmente, pero ése es el ideal social).

Los patrones son espontáneos. No necesitan ser diseñados para existir. No entiendo cuál es el problema de la gente en aceptar que el caos genera orden. Aquí hay un ejemplo de un experimento. Yo particularmente prefiero remitirlos a Fritjof Capra. Lean La trama de la vida. Es es un libro que me cambió la vida a mi. Desgraciadamente lo presté y no me lo han devuelto. Aquí encontre una copia, es mi regalo para todos los que lean este post. Allí Capra menciona muchísimos otros experimentos que confirman que los patrones son espontáneos. Y tranquilos, que yo misma no sé si Capra es ateo o no. Él nunca fija su posición al respecto.

Y no olvidemos que en el siglo XX se llegó a la conclusión de que la ciencia no es absoluta, y que no puede serlo, porque el observador afecta mecesariamente al objeto observado. Tengan cuidado con sus posiciones epistémicas, pueden estar contaminando al objeto más de lo necesario.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Somos polvo... de estrellas

Si hay una frase de la Biblia que me gusta, es esa tan famosa de Génesis 3:19 "...pues polvo eres, y al polvo volverás." Es bajo su simbología que hoy Miércoles de Ceniza, los católicos se ungen cenizas en la frente, celebrando el inicio de la Cuaresma.

El poder de esta frase es estremecedor, pero para cuando se escribiera el Genesis, quizás no tenía los alcances de hoy en día, pues con los conocimientos científicos de aquella era, no podía ver el hombre hasta qué punto está hecho del polvo que le rodea. Solo observaba quizás que los restos humanos con el tiempo se convertían en eso, y quizás de allí concluyeran los antiguos sabios que en algún punto, debimos ser creados del polvo de la Tierra. 

Hoy en día sabemos que las cosas no ocurrieron exactamente así. Pero efectivamente estamos hechos de polvo, y no del polvo de la Tierra, sino del polvo de las estrellas. Es una famosa expresión del astrónomo  y divulgador Carl Sagan, al referirse al origen de la materia. Los seres vivos estamos hechos de células, las células de moléculas complejas, las moléculas de átomos, y los átomos se crearon en los núcleos de las estrellas, que al acabar su vida, expulsan todo su material al vacío interestelar, y de ese material surgen nuevas estrellas y planetas constituidos de esos elementos.


La expresión "no somos más que polvo de estrellas" para mi encierra el más profundo sentido de conexión entre nosotros y el Cosmos. Por eso hoy, en el marco de la famosa celebración católica, les quiero ayudar a ampliar el panorama, y regalarles las palabras del maestro Sagan:



Los átomos sintetizados en los interiores de las estrellas acaban normalmente devueltos al gas interestelar. Las gigantes rojas finalizan con sus atmósferas expulsadas hacia el espacio; las nebulosas planetarias son las fases finales de estrellas de tipo solar que hacen saltar su tapadera. Las supernovas expulsan violentamente gran parte de su masa al espacio. Los átomos devueltos son, como es lógico, los que se fabrican más fácilmente en las reacciones termonucleares de los núcleos de las estrellas: el hidrógeno se fusiona dando helio, el helio da carbono, el carbono da oxígeno, y después en estrellas de gran masa, y por sucesivas adiciones de más núcleos de helio, se construyen neón, magnesio, silicio, azufre, etc.: adiciones que se realizan por pasos, dos protones y dos neutrones en cada paso hasta llegar al hierro. (...)
Todos estos son productos químicos familiares. Sus nombres nos suenan. Estas reacciones nucleares no generan fácilmente erbio, hafnio, diprosio, praseodimio o itrio, sino los elementos que conocemos de la vida diaria, elementos devueltos al gas interestelar, donde son recogidos en una generación subsiguiente de colapso de nube y formación de estrella y planeta. Todos los elementos de la Tierra, excepto el hidrógeno y algo de helio, se cocinaron en una especie de alquimia estelar hace miles de millones de años en estrellas que ahora son quizás enanas blancas inconspicuas al otro lado de la galaxia Vía Láctea. El nitrógeno de nuestro ADN, el calcio de nuestros dientes, el hierro de nuestra sangre, el carbono de nuestras tartas de manzana se hicieron en los interiores de estrellas en proceso de colapso. Estamos hechos, pues, de sustancia estelar.(...)
El origen y la evolución de la vida están relacionados del modo más íntimo con el origen y evolución de las estrellas.
Carl Sagan. Cosmos. Capítulo 9: Las vidas de las estrellas. Pág. 233


Y si a hablar del sentido de la vida vamos, les dejo el último párrafo de esta célebre obra:

Porque nosotros somos la encarnación local del Cosmos que ha crecido hasta tener consciencia de sí. Hemos empezado a contemplar nuestros orígenes: sustancia estelar que medita sobre las estrellas; conjuntos organizados de decenas de miles de billones de billones de átomos que consideran la evolución de los átomos y rastrean el largo camino a través del cual llegó a surgir la consciencia, por lo menos aquí. Nosotros hablamos en nombre de la Tierra. Debemos nuestra obligación de sobrevivir no sólo a nosotros sino también a este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos.
Carl Sagan. Cosmos. Capítulo 13: ¿Quién habla en nombre de La Tierra?. Pág. 345
Foto tomada por el Telescopio Espacial Hubble de la Nebulosa del Águila (M16).
Fotografía conocida como Los Pilares de la Creación.

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lunes, 9 de enero de 2012

Educación para la vida

A finales del año pasado, accidentalmente, me topé en la red con estos videos. Se trata de una conferencia que se celebró en Mallorca, España, en octubre de 2011, por lo que es bastante reciente. Tuvieron como exponentes a tres personalidades: Satish Kumar, Fritjof Capra y Gunter Pauli. Disculpen que todas las referencias estén en inglés, son las que están más completas. De todos ellos, yo sólo conocía a Capra por sus libros.

Hablando de un modo general, las ideas planteadas giran alrededor de la idea de un cambio de paradigma en el pensamiento, especialmente en la educación, haciéndola más ecológica y holística; y permitiendo con ello desarrollar la sensibilidad, la intelectualidad y el trabajo manual en los niños, para convertirles en seres humanos con un pensamiento diferente, y sea posible cambiar el rumbo de nuestra sociedad.

El primero de ellos, Satish Kumar, es un líder espiritual hindú, y creó la Small School, en Inglaterra, en 1982, centrada en la educación holística. Este señor tiene un discurso impregnado de espiritualidad, que ojo, no es lo mismo que de religión. Sobre todo hace referencias a la naturaleza, y habla de que el hombre debe aprender a vivir en concordancia con ella, aprender de ella, y crecer en todos los aspectos posibles, para tener una visión más amplia de la realidad, y poder actuar en consecuencia. Hace énfasis en el desarrollo de la sensibilidad para desarrollar una relación con la Tierra, más que en el desarrollo de tecnicismos para la conquista y explotación de la misma. También habla de que la educación debe tratar de sacar la genialidad inherente en el individuo, más que centrarse en llenarle de información, y debe reforzar su creatividad y por lo tanto, su individualidad. Dice que la educación debe ser más equilibrada, y no solo centrarse en la intelectualidad, sino que también debe desarrollar la emocionalidad y el trabajo manual: head, heart, hands.

Le sigue Fritjof Capra, a quien como dije, conozco mejor, pues he leído dos de sus libros: El Tao de la Física y La Trama de la Vida, y voy a la mitad de El Punto Crucial. Considero a Capra un importantísimo divulgador de la ciencia moderna, aunque sé que a muchos cientifiscistas no les debe agradar. De la mano de Capra se aprende y se comprende el pensamiento sistémico, el caos y la complejidad. Recomiendo mucho sus libros, sobre todo el segundo que mencioné. Para Capra es sumamente importante que abandonemos la postura cartesiana-newtoniana del reduccionismo y del determinismo, y empecemos a pensar de forma holística y compleja. Cuando abordamos un sistema, tendemos a dividirlo en partes para comprenderlo, pero resulta que la observación moderna de la naturaleza nos ha enseñado que el todo es más que la suma de sus partes. Por ello, las cosas deben estudiarse en contexto, desde ellas mismas y desde el sistema, sino los procesos no son comprensibles. Lo mismo pasa con las actividades humanas. Por ello Capra hace un fuerte hincapié en el pensamiento ecológico, en construir la sociedad, pensando en la civilización y en el mundo mismo como un gran sistema, cuyos componentes se afectan enormemente, no importa lo distantes que estén: formamos parte de la misma red. No somos un montón de elementos que sumados conforman al mundo, el mundo ha sido dividido arbitrariamente y pretendemos que esas partes sean independientes del sistema. Capra por supuesto, habla también de una educación ecológica y holística, que tenga un enfoque multidisciplinar, y habla de su Centro de Alfabetización Ecológica (Ecoliteracy). Para esta educación para la sostenibilidad fija seis principios: las redes (todos los organismos están interconectados y son interdependientes, dependiendo del ecosistema para poder subsistir); los sistemas anidados (los sistemas forman estructuras multinivel, es decir, dentro de un sistema hay muchos sistemas definidos, y él a su vez forma parte de un sistema mayor); los ciclos (toda la materia atraviesa el sistema en movimientos cíclicos); la circulación (todos los sistemas son abiertos, y hay en ellos un constante flujo de materia y de energía); el desarrollo (tanto a nivel individual o aprendizaje, como a nivel colectivo, o evolución); y el equilibrio dinámico (el sistema está en constante movimiento pero también en una relativa estabilidad). Capra hace énfasis en que debemos aprender de estos principios de los sistemas biológicos para poder surgir como comunidad y sociedad sostenible.

Por último, tenemos la intervención de Gunter Pauli. Este tipo me impresionó por su capacidad de hablar de cosas concretas. Él habla de todo lo anterior, pero dirigiendo más la atención a la aplicabilidad de dichas ideas a la ingeniería, a la economía, a la arquitectura, etc., sin que en ningún momento parezca querer establecer una doctrina rígida e irracional. Es un tipo muy práctico y es economista. En la conferencia nos habla de ejemplos específicos de proyectos de negocios que ha llevado a cabo en diferentes lugares del planeta. Nos dice que la economía verde que conocemos hoy en día es una economía forzosamente costosa, y que hay que re-pensar el paradigma ecológico-sostenible, aprendiendo de los ecosistemas el principio de que se debe trabajar con lo que se tiene, a un nivel lo más local posible, intentando cubrir en primer lugar las necesidades básicas de la comunidad, apoyando al emprendedor, generando empleo, sacando el mayor provecho de las materias primas y, por supuesto, cambiando el sistema de producción de energía actual. Dice, muy lúcidamente, que no todo lo que es "biodegradable" es necesariamente sostenible. Habla también de la generación de valor económico a partir de la sostenibilidad. Por último, en el área educativa, nos presenta sus fábulas y nos habla del papel fundamental que tienen los valores y la fantasía en la formación del niño.

Sin más, les dejo con los tres conferencistas. Si entran en la página de Vimeo, hay además otros videos con preguntas formuladas por el público y otras cosas.

Educación para la vida, 1 (Sábado 15/10/2011) from Pocapoc Balears on Vimeo.


Educación para la Vida, 2 (Sábado 15/10/2011) from Pocapoc Balears on Vimeo.


Educación para la vida, 3 (Sábado 15/10/2011) from Pocapoc Balears on Vimeo.


Enlaces de interés

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domingo, 10 de julio de 2011

La "ciencia" 2.0 y sus molestos juicios

Como ya todos sabrán, laboral y profesionalmente, me dedico a la música, es decir, al arte, y con los pocos argumentos de que puedo hacer mano, he decidido escribir una crítica a una tendencia molesta que he visto se ha estado desarrollando en muchas páginas y weblogs de ciencia, que no necesariamente científicos.  Yo me considero aficionada a la ciencia; hace mucho tiempo tuve que elegir a qué me dedicaría y sé por demás que como dedico la mayor parte de mi tiempo a la música, mis conocimientos y habilidades técnicas alrededor de la ciencia nunca han sido desarrollados.

Ahora, volviendo al tema, y ya dejando de excusarme porque no lo juzgo tan necesario, hablemos de "eso" que me ha venido molestando.  Muchas páginas de ciencia se han dedicado últimamente a condenar una serie de conocimientos y prácticas que no son ciencia, que aparentemente pretenden serlo, y que son consideradas por estos opinadores científicos una farsa.  Hasta ahí no hay desacuerdo de mi parte: hay cosas que se venden como ciencia y no lo son, y hay farsantes que engañan al público, siempre lo habrán, y hay que desenmascararlos, sobre todo cuando pueden causar un daño potencial a la gente.  Pero más allá de eso, se han dedicado a condenar cosas y conocimientos que no son ciencia, no habrá manera de que lo sean, pero por alguna razón molestan a los científicos; así como he visto una serie de juicios muy apresurados en torno a lo no científico.

Para hablar de cosas más concretas, encerraré las cosas que he visto en cuatro afirmaciones comunes:
-   Conocimientos tradicionales como por ejemplo la astrología y la medicina china son una farsa y deben ser refutados y eliminados.
-   La filosofía no tiene ninguna utilidad en esta era "científica - tecnológica"
-   La religión es la fuente de todos los males
-   Hay ciencias "débiles" y ciencias "fuertes"

Podría escribir largamente si me dedicase a criticar o a refutar cada uno de los artículos que he visto escritos en estos sones, así que decidí sintetizar la cosa en estos cuatro puntos, y digamos que expresar lo que pienso de cada una de estas afirmaciones de manera generalizada.

En primer lugar hablemos de conocimientos tradicionales como la astrología y la medicina china, por mencionar los más famosos.  A mi parecer la palabra "conocimiento" no está mal aplicada ya que, sea por el método científico o no, éstos fueron creados transmitidos y actualizados por siglos a través de la experiencia (no se lea experiencia en el sentido científico o empirista).  Hablando de la astrología, en primer lugar, hay un profundo desconocimiento de la población (tanto la creyente como la no creyente) respecto de la misma.  La astrología podríamos afirmar que se ha dedicado a establecer las supuestas influencias de los cuerpos celestes más cercanos sobre nosotros, y con ello ha creado una serie de arquetipos y relaciones de gran complejidad, que se combinan de maneras diferentes en cada individuo, según sea la posición de estos cuerpos celestes en el momento de su nacimiento.  Así mismo, hay eventos estelares que en el transcurso de la existencia del ser, ejercen diferentes influencias, según sea dicha carta de nacimiento.  Podría definirse la astrología como una especie de sistema mítico, que construye prototipos de los caracteres físicos y psicológicos humanos, y que cree en una influencia externa fatalista, usando como símbolos los cuerpos del sistema solar.  Sin embargo, hoy en día la misma se ha simplificado balurdamente, hasta el punto de que existe la tendencia generalizada de que sólo se clasifica a las personas según su signo solar, y en base a él se hacen horóscopos generalizados.  Esta simplificación por un lado favorece a los astrólogos comerciales, que saben que a la gente no le interesa tanta paja, y por otro lado, deja a los detractores de la astrología en una total ventaja para sacar a relucir su ridiculez.  Con esto no estoy queriendo yo afirmar que las cosas que dice la astrología sean verdad o estén demostradas, sino que la misma ha sido llevada a un punto en que no es ni la sombra de ella.  La astrología, vista como lo que es, un sistema mítico, es compleja e interesante y merece su lugar en la cultura humana.  Hay en ella clasificaciones interesantísimas y visiones de la tensión entre las fuerzas del mundo.  Que los científicos se dediquen a ridiculizarla, en lugar de estudiarla como a cualquier producto mítico, hace que la gente en general se desinterese totalmente de ella, o siga creyendo en los horóscopos de las revistas dominicales. La astrología NO es ciencia, eso está claro.  Algo que es muy común, y entiendo que moleste a los científicos, es la confusión generalizada entre astrología y astronomía; pero en esto creo que tienen gran responsabilidad los científicos, pues en el pensamiento de las masas, la divulgación es fundamental: si no hay "ciencia para vender" (por decirlo de alguna forma) la gente que no posee un gran interés en ella no buscará por su cuenta.

En el caso de la medicina tradicional, hay que tener en consideración que estos conocimientos fueron adquiridos por la experiencia a través de los siglos, por estudios del cuerpo humano y transmitidos por generaciones.  También hay que tener en cuenta que éstas medicinas (a diferencia de algunas farsas contemporáneas como los adaptógenos) son anteriores a la existencia del método científico, incluso anteriores a la idea de "ciencia", y no tenían a mano la tecnología contemporánea.  Sin embargo, esto no invalida totalmente sus conclusiones y conocimientos, pues los pacientes mismos muchas veces tienen mejoras notables, sobre todo cuando se trata de aquejamientos musculares o articulares, y, aunque se trate en muchos casos de "efecto placebo", no es algo que se deba dejar de estudiar o minimizarse a ridiculez pura.  De hecho el estudio, por ejemplo, de los "puntos de energía" chinos, no se usa solamente para "sanar" molestias de salud, sino que se les puede dar la aplicación contraria, hacer daño, aturdir o inmovilizar a un oponente en las artes marciales o en la defensa personal; aún cuando hoy en día sepamos que esos "puntos de energía" puede que no sean tales, sino la presencia de tejidos delicados, conjunciones óseas o presencia importante de terminaciones nerviosas.  Yo a veces, según sea el caso, he pensado que muchos científicos al criticar las medicinas tradicionales o simplemente reducirles a un efecto placebo, pecan de especuladores.  Hay que tratar de salvar lo más posible de estos conocimientos, y con la tecnología de que se dispone hoy en día, explicar de forma médica qué es cierto y qué no, pues no creo que todo sean meras especulaciones mágicas de culturas antiguas.

Viniéndonos al tema de la filosofía, confieso que la primera vez que vi una entrada con semejante titular, no lo podía creer, simplemente vergonzoso.  La filosofía, que representa, a resumidas cuentas, la matriz del pensamiento humano en una determinada cultura o época, y sintetiza la visión que tiene esa cultura de sí misma, del hombre, de la existencia y del mundo, no tendría forma ni manera de ser inútil.  Además ¿de verdad le vamos a buscar la utilidad a todo el quehacer humano?  No tienen idea de la sarta de inutilidades que encontrarían, entre ellas, el arte.  Y es que la misma ciencia moderna y su famoso método son el resultado de, no uno, sino de varios movimientos filosóficos que concurrieron en una época: el racionalismo, el empirismo, la ilustración, el positivismo; y no sé de cuál fue que se le contagió la tendencia de encontrarle una utilidad o la inutilidad a las cosas.  Los mismos científicos muchas veces cuando estudiaron ciertos fenómenos no se pusieron a pensar en qué utilidad tendrían sus hipótesis y teorías en el futuro.  Sin embargo, queridos señores científicos, tecnólogos, ingenieros o lo que seáis, los respeto mucho, pero lamento decirles que la vida humana no se limita ni a la razón ni a los pragmatismos.  Y piensen que hoy, en pleno siglo XXI, después que han vivido los grandes de la semiótica y la lingüística, sabemos que tanto la ciencia como la filosofía son abstracciones lingüísticas y simbólicas del mundo, que tratan problemas diferentes, y no veo por qué tienen que acabar condenándose o excluyéndose. La filosofía, simplemente no es experimental, y por ejemplo, cómo puede obviarse al momento de acordar tratados éticos o de hacer una propuesta estética ¿Puede la ciencia sustituirla, o puede el método científico darnos resultados en estos aspectos? No lo creo, porque son aspectos no fenomenológicos, pero necesarios de abordar para la existencia humana y la vida en sociedad. 

Ahora vamos a la guerra eterna: la religión.  Yo comprendo, la ciencia está basada en la observación del mundo y la propuesta de hipótesis, y su posterior demostración, a través de los hechos y el consenso, mientras que la religión está basada en un montón de dogmas de antigüedad considerable, y en la creencia ciega en entidades-seres ontológicamente superiores a los seres humanos.  Yo particularmente creo que las religiones existirán per secula seculorumy responden a cosas y sentimientos que están muy dentro de nuestra estructura (no sé si biológica, psicológica o social).  Las religiones como instituciones que muchas veces concentran mucho poder, no son problemáticas por ser religiones, sino precisamente por ser instituciones con demasiado poder.  El problema es político-social, no religioso.  El problema es que influyan en las decisiones de Estado, y que se redacten Constituciones bajo la guía de sus dogmas, violando acuerdos universales (pero contemporáneos) como los Derechos Humanos.  Creo que hasta ahí, los científicos y yo andamos de acuerdo.  Lo que me molesta es que a veces hablen de la religión como si hubiera que desaparecerla de la faz de la Tierra, obviando por completo el valor cultural que subyace en sus mitos, estructuras cosmogónicas y filosofías; y hablando como si todas las religiones fueran de la misma calaña.  No señores, las religiosidades humanas no se limitan a creyentes y ateos, ¡no! y ustedes debieran ser los primeros en saberlo, pero no lo demuestran.  Las religiosidades afectan profundamente la percepción del mundo de las culturas y de las personas, y son de diversidad infinita.  Yo pienso que, si no creo en dios, ¿por qué coño tengo que estar empeñada en destruirlo como fenómeno? No creo que exista y ya, si no lo tengo en cuenta en mi vida y en mis pensamientos, es mi problema.  Además, estoy convencida, de que si se debate la existencia o no de algo, corresponde al que defiende la existencia, demostrarla, no al contrario ¿cómo demostrar la no existencia de algo? La no existencia se concluye de la falta de hechos que verifiquen la existencia, es todo (y disculpen la redundancia).

Por último me referiré a algo que realmente he visto pocas veces, un par si acaso, pero yo sospecho que los modos de pensar son como las cucarachas, si 2 lo divulgaron, atrás 2000 ya lo habían pensado o lo pensarán así de ahora en adelante.  Leí básicamente que las ciencias se dividían en "fuertes" y "débiles", y para mi desconcierto, todas las que ejemplificaban el renglón "débil" eran ciencias humanas. ¿Esto es en serio? ¿Débiles? ¿Por qué? ¿Porque no llegan a conclusiones irrefutables o a leyes universales?  Empecemos por decir que el objeto de estudio de las "ciencias débiles" es de una complejidad inimaginable (no digo que los objetos de la naturaleza no lo sean, ojo) y de paso sus métodos son de carácter cualitativo, muy pocas veces los fenómenos son cuantificables y, de paso, varios modelos teóricos pueden encajar a veces en un mismo fenómeno ¿Eso hace que sean menos ciencias? Creo que vamos a tener que aclarar las definiciones.

Por último permítanme decir que cuando me suscribo a un blog de ciencia... ¡lo que quiero ver es ciencia! ¡Quiero ver la naturaleza, y las teorías que pretenden comprenderla, desnudarla! No luchas interdisciplinarias ni especulaciones o seudo-argumentos, mucho menos necios juicios, que a veces incurren en el juicio de valor (qué poco racional de su parte), en contra de otras prácticas humanas. La ciencia es útil, la ciencia es hermosa, la ciencia puede estar en todo, pero la ciencia no lo ES todo.

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Nota: Justo ayer, mucho después de haber redactado este pequeño ensayo, me encontré con un par de joyas aquí aquí.  Posiblemente dedique nuevas a entradas a tratar estos asuntos.

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