Es éticamente irrelevante. Debo hacer esta aclaratoria antes que nada. No vine aquí a dar respuesta a la pregunta tampoco. No hay datos suficientes para darle una respuesta satisfactoria. Pueden consultar al respecto: acá les dejo
una fuente que creo está bastante completa.
Creo que, en primer lugar, la pregunta está mal formulada. ¿Por qué preguntarnos esto sólo de los homosexuales? Ya la actitud de la pregunta es ponerlos en la posición de "seres diferentes". Y si se llegase a encontrar una respuesta, ésta indudablemente afectaría a los heterosexuales también. Si el homosexual "nace", entonces forzosamente el heterosexual también. Si el homosexual "se hace", igual. Entonces la pregunta correcta sería: ¿Está nuestra orientación sexual determinada biológicamente o no? Responderla afectaría decesivamente nuestras perspectivas de la sexualidad humana y los factores que en ella inciden, que, estoy casi segura, son múltiples.

No pretendo con este post herir sensibilidades. He leído testimonios de personas homosexuales, que en su mayoría defienden que ellos "nacen así", puesto que no recuerdan que en algún momento de sus vidas hayan elegido esta preferencia, y que simplemente "se sintieron siempre de esa forma". Pero cuando se formula la incógnita de si "el homosexual se hace", no se está hablando necesariamente de una decisión o elección, ni mucho menos, consciente o voluntaria. Simplemente se hace referencia a que pueden existir factores del entorno familiar, social o cultural, que pudieran influir en la orientación sexual de una persona. Y tal como dije, no hay suficiente evidencia al respecto, y además, de encontrarse, afectaría a todo el mundo, no solo a los homosexuales. Si se descubrieran factores de este tipo que incidan significativamente en la formación de un individuo de preferencia homosexual, tendrían que existir forzosamente otros factores, o simplemente, la ausencia de ellos, para que otro individuo sea heterosexual, bisexual, etcétera.
¿A qué viene todo esto? A que he leído en la red opiniones que afirman que la respuesta a esta pregunta es crucial en el debate de los derechos LGBT. Yo a esto digo un NO rotundo. Nadie puede ser discriminado por su orientación sexual, sea que nació con ella o no. Los grupos homófobos, que ven esta preferencia sexual como una desviación o como una enfermedad, podrían aducir igualmente que se trata de una "enfermedad psicológica" o de una "enfermedad congénita". Ninguna de las dos es válida, por lo tanto, en ninguno de los dos casos tendría cabida una "curación".
Quienes dicen que "el homosexual se hace" muchas veces le culpan de su conducta. Nada menos acertado. Igualmente, debido a las fuertes evidencias a favor del origen biológico de la orientación sexual (genético, hormonal o evolutivo), muchos sectores homófobos toman la postura de la lástima, del "pobrecitos, ellos no tienen la culpa". Así mismo, en el bando contrario, muchos homosexuales se liberan de "tener la culpa" de ser así.
A todos diré: nadie es culpable de su orientación sexual, no importa si nacimos con ella, o si las situaciones de la vida nos llevaron a ella. Y esto es igual para homos, para heteros, para bis y para cualquiera. Pero eso sí, TODOS somos responsables por nuestra sexualidad, y TODOS tenemos que enfrentar decisiones a lo largo de nuestra vida en este aspecto. No es lo mismo ser culpable que responsable. No conocemos el origen de nuestra orientación sexual, por lo tanto, no tenemos culpa de ella. Pero sí tenemos responsabilidad sobre lo que hacemos con ella, sean cuales sean nuestros gustos. Ése es el fin de la igualdad de derechos: que todos podamos ser libres y responsables con nuestra sexualidad, siempre y cuando no dañemos los derechos de los demás y exista el mutuo acuerdo, sin ser juzgados ni discriminados.
Si eres un gay que vive su sexualidad plena y abiertamente; si eres una mujer que decidió llegar virgen al matrimonio; si decidiste ser monógamo; si eres promiscuo; si haces tríos; si eres bisexual y te acuestas con personas de ambos sexos; si quieres adoptar con tu pareja del mismo sexo; si contratas prostitutas; si decidiste practicar el celibato; si te masturbas a diario; si quieres tener diez hijos; si decidiste cambiarte de sexo... no importa qué seas y qué hagas con tu vida sexual, independientemente de tus preferencias,
TÚ eres quien elige y asume las consecuencias de sus actos; y a veces esas consecuencias no son nada buenas, sobre todo cuando decides no protegerte con un extraño o cuando decides abusar sexualmente de otra persona. Pero eres tú quien lo decide. Y si eres abusado o discriminado por otro, NO te calles. Que esa persona asuma las consecuencias de sus actos también. Elegir y asumir las consecuencias. Ser libre y responsable.
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