jueves, 25 de julio de 2013

Mis discrepancias con los "seis tipos de ateos"


En días recientes se publicó un estudio, hecho en los Estados Unidos, por Christopher Silver y Thomas Coleman, de la Universidad de Tenessee. Intentaban hacer una especie de clasificación de los ateos, mas bien de los no creyentes. En esencia, no me molesta la intención de clasificar, el problema es que una buena clasificación debe partir de un buen criterio, conciso.

A vuelo de pájaro, su clasificación (que ellos admiten tuvo una muestra pequeña), define seis tipos de no creyentes, a saber:

1) Ateo/agnóstico intelectual, a quienes les gusta investigar y argumentar sobre al ateísmo, y suelen ser bien informados.
2) Activista, quienes suelen expresar al mundo su rechazo a la religión, y combinan el activismo ateo con otras causas.
3) Agnóstico buscador, quienes dudan de la existencia de dioses, pero reconocen los límites del conocimiento humano, y se cuestionan constantemente.
4) Antiteísta, creen que la religión es perjudicial y debe ser atacada frontal y "agresivamente".
5) No teísta, no se involucran en ninguna religión, ni tampoco en ninguna causa antirreligiosa.
6) Ateo ritual, no cree en dios, ni está adherido a ninguna religión, pero gusta de practicar de rituales tradicionalmente religiosos, por considerarlos beneficiosos, o que tienen buenas enseñanzas para la vida.

Para ver la clasificación un poco mejor explicada, remitirse a este enlace.

Digamos primero, para probar que esta clasificación no me gusta, que yo me identifico con casi todas las categorías. De hecho todas, excepto la quinta. Eso a pesar de que algunas incluyen el término "agnóstico", que no es mi posición. Sin embargo, yo me considero una indagadora y he leído sobre ateísmo desde muchas perspectivas, también expreso mi rechazo a la religión, y escribo sobre otras causas (LGBT, sostenibilidad, igualdad de género, etc.), reconozco los límites del conocimiento humano y me cuestiono todo el tiempo, creo que la religión es perjudicial ( no sé qué significa para ellos atacarla "agresivamente"), y me gusta practicar algunos rituales asociados a religiones, por ejemplo, el yoga. ¿Entonces?

Creo que esto sucede precisamente porque no hay una claridad en el criterio de clasificación. Si nos fijamos bien, no se está clasificando a la gente por lo que cree, sino mas bien por lo que hace con respecto a lo que cree, y estas son categorías muy poco limitantes. Considero esta una clasificación inútil.

¿Por qué un intelectual y un activista están en categorías diferentes de no creyentes? No lo entiendo. Creo que alguien que gusta de leer y argumentar, y expone sus ideas ya es un activista, aunque no salgamos a la calle, digámoslo así. También creo que cada quien selecciona las causas por las cuales prefiere pronunciarse. Por ejemplo, yo tomo muy en serio la causa de la laicidad, pero eso también es del interés de las minorías religiosas.

Si nos clasificamos según lo que creemos, creo que se llegaría a la clasificación clásica de no religiosos, ateos, agnósticos y panteístas (para mi los panteístas son no creyentes muy importantes, y poco considerados en los colectivos no religiosos). Incluso dentro de estas tres categorías hay ya clasificaciones existentes, sino, dense un paseo por la Wikipedia. Creo que incluir ateos y agnósticos en la misma categoría es absurdo, a menos que se esté generalizando sobre no creyentes, que no fue la intención del estudio, fue mas bien hacer una subdivisión de los no creyentes.

Además de ello, no entiendo la diferencia entre el "activista" y el "antiteísta". ¿Que unos son más duros que otros? Creo que todo aquel que se ha convertido en ateo considera la religión perjudicial en cierto punto. Sea a nivel de pensamiento, a nivel de sociedad o a nivel de la institucionalidad religiosa. Por algo nos hemos decepcionado de la religión. Ahora, si los "antiteístas" llegasen a la agresión física de religiosos e instituciones, no los consideraría activistas sino criminales, y en eso creo que estamos todos de acuerdo.

Dentro de las religiones también hay intelectuales, activistas, anti-ateos, no practicantes y el clero correspondiente. ¿Se trata la clasificación de ello? No veo la necesidad de hacer clasificación semejante, a menos que haya algún interés práctico de saber cómo vive la gente su religión o irreligión. Y creo que en este caso habría que hacer una clasificación para cada grupo de los clásicos.

Concluyo pues que para su buena intención, se apreciaría un poco más de claridad en los criterios. Desconozco también la naturaleza de la entrevista que se aplicó.

--
Recibe las entradas en tu correo electrónico:
Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

1 comentario:

  1. Las realidades suelen ser más líquidas que el afán de categorización presente en muchas personas. La relatividad presente en aquello que vemos y vivimos suele impone por sobre las generalizaciones, guapa.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...